Que va, que va,
Que va conmigo,
Por los callejones
Y por los caminos
Agarrada al aire,
Entre el sol y el silo,
Siempre cavilando,
Siempre entre suspiros,
Siempre entre las nubes
Siempre entre sus hilos.
Que va, ya va,
Siempre conmigo
Junto a la maleza,
Oculta sin motivo,
entre hojas de loto
y ramos de espinos.
Con la savia vieja
Y el tiempo amarillo,
Con flores azules
Pero no son lirios,
Son gotas de ausencia,
No sueños de niño.
¿Marchó? ¿se pierde?
¿Elige otro camino?
Observa, que torna,
Ya vuelve conmigo,
Cree que la esperaba,
Que la necesito,
Y regresa al aire
Entre el sol y el silo.
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lunes, 13 de diciembre de 2010
viernes, 15 de octubre de 2010
Ausencia
Caigo en la mísera lucha que sostengo en mi interior.
La tristeza, pienso, es un león hambriento,
que no se cansa de devorar y de aplastar
Los restos de este amor imposible que me derrumba.
Algunas veces salgo, vivo, observo el exterior,
Y entonces los árboles me parecen muy bellos,
Y los caminos están llenos de hojas azules
Que traen recuerdos agradables, y me hacen sonreír.
Pero luego vuelvo al oscuro sótano de mi mente,
Al recuerdo de aquella que me quiere y me mata,
Y me duele y me aparta, y me busca y me ahoga.
No sé por qué me saltan las lágrimas si pienso
Que tal vez debería odiarla. No sé qué piensa.
No entiendo por qué juega, si es que juega.
Por qué se acerca y me roza, y me mira y me tiene,
Y se aleja y se pierde y se espera escondida
Mientras ardo, me quemo, me vuelvo cenizas,
Y me apago y sufro, y caigo en la tierra, dormido.
Si sueño, sus labios me saben tan dulces...
Si estoy despierto imagino que saben a tierra,
Y a carne y a leche de pecho materno,
Y a gozo y a gajo de naranja untada con miel.
Vivo dentro de mí. Paseo, escribo, sueño,
Hablo de temas triviales, trabajo, alguna vez troto,
Y sobre todo pienso: en los días que no acaban,
En aquel momento que tanto anhelé una vez,
Y que no llegó jamás. Que no llegará, porque
Aquella ilusión del inicio, los momentos de desdicha,
Las visiones placenteras, nunca podrán ser igual.
Triste mundo este que vivo: hasta el amor se pierde.
Lo matamos poco a poco, entre juegos con cuchillos
Y palabras que resultan muchas veces venenosas.
La tristeza, pienso, es un león hambriento,
que no se cansa de devorar y de aplastar
Los restos de este amor imposible que me derrumba.
Algunas veces salgo, vivo, observo el exterior,
Y entonces los árboles me parecen muy bellos,
Y los caminos están llenos de hojas azules
Que traen recuerdos agradables, y me hacen sonreír.
Pero luego vuelvo al oscuro sótano de mi mente,
Al recuerdo de aquella que me quiere y me mata,
Y me duele y me aparta, y me busca y me ahoga.
No sé por qué me saltan las lágrimas si pienso
Que tal vez debería odiarla. No sé qué piensa.
No entiendo por qué juega, si es que juega.
Por qué se acerca y me roza, y me mira y me tiene,
Y se aleja y se pierde y se espera escondida
Mientras ardo, me quemo, me vuelvo cenizas,
Y me apago y sufro, y caigo en la tierra, dormido.
Si sueño, sus labios me saben tan dulces...
Si estoy despierto imagino que saben a tierra,
Y a carne y a leche de pecho materno,
Y a gozo y a gajo de naranja untada con miel.
Vivo dentro de mí. Paseo, escribo, sueño,
Hablo de temas triviales, trabajo, alguna vez troto,
Y sobre todo pienso: en los días que no acaban,
En aquel momento que tanto anhelé una vez,
Y que no llegó jamás. Que no llegará, porque
Aquella ilusión del inicio, los momentos de desdicha,
Las visiones placenteras, nunca podrán ser igual.
Triste mundo este que vivo: hasta el amor se pierde.
Lo matamos poco a poco, entre juegos con cuchillos
Y palabras que resultan muchas veces venenosas.
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amor,
ausencia,
creación,
sensibilidad,
vida
lunes, 10 de mayo de 2010
Por el Placer de Volver a Verte
Por el placer de volver a verte
Asumo mi triste abandono
Y espero en tus ojos, tan bellos,
Que iluminen mi caminar.
Por el placer de volver a verte
Sonrío y mojo los dedos en tinta
Y sueño y río al recordar
Tu cuerpo tan femenino y hermoso.
Por el placer de volver a verte
Me gusta huir hasta estas tierras,
Aquí no tienes tu influjo, no ordenas
Ni mandas sobre mi corazón.
Por el placer de volver a verte,
Y besarte y decirte que te amo,
Que no te olvido, que tu luz
Ilumina mi cuerpo y mi creación.
Asumo mi triste abandono
Y espero en tus ojos, tan bellos,
Que iluminen mi caminar.
Por el placer de volver a verte
Sonrío y mojo los dedos en tinta
Y sueño y río al recordar
Tu cuerpo tan femenino y hermoso.
Por el placer de volver a verte
Me gusta huir hasta estas tierras,
Aquí no tienes tu influjo, no ordenas
Ni mandas sobre mi corazón.
Por el placer de volver a verte,
Y besarte y decirte que te amo,
Que no te olvido, que tu luz
Ilumina mi cuerpo y mi creación.
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amor,
ausencia,
creación,
sensibilidad
viernes, 5 de marzo de 2010
"Amanda". Fragmento.
Porque, aunque no nos guste, la belleza siempre triunfa, aniquila y destruye lo que tiene alrededor. Máxime si se topa con la sensibilidad.
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belleza,
destrucción,
sensibilidad,
triunfo
miércoles, 4 de noviembre de 2009
¡Felicidades, Pilar!
Tú, que antes que yo
Todo lo has vivido
Y sabes que siempre
Hay esperanza
Y tienes en la piel
Trozos de sueños
Que, perversa, la vida
Rasgó en tu alma.
Tú, que bien sabes
Que las sombras
Cada momento se
Vuelven más claras
Que no hay dolor
Que dos años dure
Ni sueño que
Llegue a la mañana.
Tú, que siempre
Buscaste el futuro
Y éste te llevó
A pensar en Gambia
Supiste darme
En sólo unos días
Cariño, ternura,
Consuelo y calma.
Todo lo has vivido
Y sabes que siempre
Hay esperanza
Y tienes en la piel
Trozos de sueños
Que, perversa, la vida
Rasgó en tu alma.
Tú, que bien sabes
Que las sombras
Cada momento se
Vuelven más claras
Que no hay dolor
Que dos años dure
Ni sueño que
Llegue a la mañana.
Tú, que siempre
Buscaste el futuro
Y éste te llevó
A pensar en Gambia
Supiste darme
En sólo unos días
Cariño, ternura,
Consuelo y calma.
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inquietud,
sensibilidad,
ternura
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