Marcho siempre a la deriva,
Viajo con rumbo extraviado,
En el corazón me guía
Un rayo de agua marina,
Un timón seco y quebrado.
Marcho siempre a la deriva
decidir es muy cansado.
Quise ser buen marinero
Porque el asfalto me aburre.
Quise ser buen marinero.
La paciencia me consume
Cuando no me lleva el viento.
Siempre he sido marinero
Con la barca en rebeldía,
Siempre he sido marinero
Desde el agua a la bahía
Desde la tierra hasta el cielo
Siempre he sido lo que quiero,
Sin el agua me aburría
En la mar todo lo tengo.
Quería atravesar los mares
Al verlos desde la playa,
Quería recorrer los mares
Pero los mares acaban
Y el recuerdo que me queda
Es el de espuma en el agua,
Es el de nubes y de algas.
Y es que el tiempo se consume
Pues navego hacia la nada.
Soñaba dejar las cumbres,
Tantos mares me rodeaban.
Luché, incansable, contra olas,
Contra vientos y mareas.
Siempre combatí las olas,
Y mi nave en las tormentas
Recortaba piedras, rocas.
Nunca pudieron las botas
doblegar su capitán
Y el miedo, que otros tendrán
Cuando inicien la faena,
Nunca torció mi certeza:
“Sé que el viento cambiará”.
El día que salí a la mar
El timón dejé en la tierra.
El día que salí a la mar
Arrojé al agua mis penas
A la tierra mis temores
Y fui lanzando canciones
Que hablaban de libertad.
El cielo ondeaba en la mar,
Sobre la tierra el adobe.
.
navegando a la deriva
Marcho siempre a la deriva
Es mi dirección la brisa
Y entre mi escaso equipaje
Llevo el brío de mi sangre
Mezclado con mi alegría.
Cuando la luna me espera
Con sus curvas entreabiertas
Siento que el agua me bate,
Y conteniendo la sangre
Me arrastro hasta la ribera,
Entonces la mar me apresa
Entonces me anima el aire.
Y el cielo, como de alambre,
Se tuerce de tal manera
Que mi piel, ya turbia y vieja
Florece y se vuelve carne.
Va mi voz como ceniza
Navegando a la deriva,
Con las manos entreabiertas
Siempre huyendo de la tierra
Viajando donde me llevan
Lámparas de agua y ventisca.
Y cada día a la deriva,
Siempre viajo a la deriva.
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
viernes, 8 de julio de 2011
miércoles, 16 de febrero de 2011
En Agua
Aguaste el fuego,
Porque el amor
Cuando es sin voz
Muere en silencio.
dueña del arma
que de un tacón
mi corazón
dejó en las brasas.
ángel nocturno.
Mujer en flor
Se fue el amor:
observa el humo.
Porque el amor
Cuando es sin voz
Muere en silencio.
dueña del arma
que de un tacón
mi corazón
dejó en las brasas.
ángel nocturno.
Mujer en flor
Se fue el amor:
observa el humo.
martes, 21 de septiembre de 2010
Monólogo de Salvador (Fragmento teatral)
Qué hermosa la roca! Desde aquí parece que tiene una capa de cristal verde que la inunda de luz y la protege de las ondas del agua. Daría todo lo que poseo por estar allí. Y bien mirado puedo darlo todo, porque no me quedan más que unas gotas de vida. ¿Qué pasa, entonces, con aquello que has amado? ¿Todo se pierde, sin remedio? Estoy pisando este camino ¿quedará mi huella cuando ya no esté? Y si toco con la palma de la mano esta piedra, ¿alguien podrá ver la forma de mis dedos y reconocerme?- La muerte negó con la cabeza.- Entonces, todo lo que he sido está condenado a perecer. Creo... creo que no quiero morir.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Mi Barca
Mi barca no tiene fondo,
Que fondo no necesita:
No tengo miedo al naufragio,
Ni temo arriesgar la vida.
Mi barca no tiene remos,
Que remos no necesita.
Basta con alzar la vela:
El viento siempre es mi guía.
Que fondo no necesita:
No tengo miedo al naufragio,
Ni temo arriesgar la vida.
Mi barca no tiene remos,
Que remos no necesita.
Basta con alzar la vela:
El viento siempre es mi guía.
martes, 13 de abril de 2010
Soneto Absurdo
Un hombre paseaba junto al mar
cuando vio una lámpara entre la arena
la frotó hasta que salió una sirena
que le habló y dijo: “debes meditar,
pues dos cosas que quieras te he de dar”.
“¿De donde vienes, muchacha morena?”
dijo el hombre. “Soy una genio buena”
respondió. Y el hombre se puso a pensar.
“Lo que más quisiera es saber nadar”.
“si es eso lo que quieres: concedido”.
“concédeme esto otro que te pido
nada más te voy a solicitar:
quisiera vivir en mucha agua, mucha”.
Y quedó convertido en una trucha.
cuando vio una lámpara entre la arena
la frotó hasta que salió una sirena
que le habló y dijo: “debes meditar,
pues dos cosas que quieras te he de dar”.
“¿De donde vienes, muchacha morena?”
dijo el hombre. “Soy una genio buena”
respondió. Y el hombre se puso a pensar.
“Lo que más quisiera es saber nadar”.
“si es eso lo que quieres: concedido”.
“concédeme esto otro que te pido
nada más te voy a solicitar:
quisiera vivir en mucha agua, mucha”.
Y quedó convertido en una trucha.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Los Sueños. Microrrelato
Con arena forjé mis sueños. Contra el viento los sostuve. Con el agua los perdí.
Etiquetas:
agua,
arena,
creación,
microrrelato,
viento
Suscribirse a:
Entradas (Atom)