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martes, 5 de febrero de 2013
Para el Perro (Microrrelato)
Con la boca amortajada de vino recogió del aire un poema nuevo. Lo pesó, lo levantó sobre su cabeza, lo aplastó contra el vientre, hasta hacerlo plano, y lo devoró, para vomitarlo en curvas sinusoides sobre líneas rectas. Había nacido la obra. Pero solo, olvidado, en una vejez de sueños que lo mutilaba, no tuvo a quién dar a leer, sino su perro, tan fiel, desordenado y precioso. Leyó su pañuelo de letras mientras el perro cosía el aire a puntadas de cola y babas. Las palabras caían sobre el hocico, y allí resbalaban hasta la lengua, que las chupaba. Dos lametones postreros, en ambas manos, confirmaron que, en efecto, el poema era bueno.
lunes, 20 de junio de 2011
Para Aliviar la Soledad
Para aliviar la soledad que me conmueve
Busco en tus vértices una caricia leve,
El roce de una piel que me estremece y canta,
Dos dulces labios que son nubes de garganta,
Y un éxodo incesante de amor y ternura
Que se derrame como nieve en levadura.
Para aliviar la soledad que me domina
Sirven tus dedos como miel sin medicina,
Y entre tus piernas que estremecen mi sudario
Dejo sin carne las hojas del calendario.
Hasta que el sol derrama piedra contra muro
Siempre pretendo reposar en el oscuro.
Para aliviar mi soledad busco tu encanto
Pues como extraña sombra entre tus pies levanto
La vida al aire, y así me saca del tormento
Ser o no ser entrelazado por el viento.
Pero tus labios deliciosos, aunque infames,
Siempre me gritan: ¡quiéreme, más no me ames!
Busco en tus vértices una caricia leve,
El roce de una piel que me estremece y canta,
Dos dulces labios que son nubes de garganta,
Y un éxodo incesante de amor y ternura
Que se derrame como nieve en levadura.
Para aliviar la soledad que me domina
Sirven tus dedos como miel sin medicina,
Y entre tus piernas que estremecen mi sudario
Dejo sin carne las hojas del calendario.
Hasta que el sol derrama piedra contra muro
Siempre pretendo reposar en el oscuro.
Para aliviar mi soledad busco tu encanto
Pues como extraña sombra entre tus pies levanto
La vida al aire, y así me saca del tormento
Ser o no ser entrelazado por el viento.
Pero tus labios deliciosos, aunque infames,
Siempre me gritan: ¡quiéreme, más no me ames!
domingo, 26 de diciembre de 2010
Dos Años de Libertad. Agradecimiento.
Aquella tarde las piedras rompían el cielo.
El mundo, oscuro, giraba a mi alrededor.
El barro conquistaba las murallas.
El viento ululaba con un ritmo fúnebre.
Tenebrosa era ya la noche en estos ojos
Que, aletargados, no deseaban despertar.
Crujían fantasmales llaves en las cancelas.
Los charcos dejaban un goteo desolado.
Ya me alejaba del mundo, sí, me aplastaba.
Caía sin fuerzas, quebrado, sin rabia, ni lucha.
Entre tanta bruma y aquella sordidez
Un luz cariñosa me entregó a la vida.
El mundo, oscuro, giraba a mi alrededor.
El barro conquistaba las murallas.
El viento ululaba con un ritmo fúnebre.
Tenebrosa era ya la noche en estos ojos
Que, aletargados, no deseaban despertar.
Crujían fantasmales llaves en las cancelas.
Los charcos dejaban un goteo desolado.
Ya me alejaba del mundo, sí, me aplastaba.
Caía sin fuerzas, quebrado, sin rabia, ni lucha.
Entre tanta bruma y aquella sordidez
Un luz cariñosa me entregó a la vida.
martes, 27 de abril de 2010
Lo Que Diera
Lo que diera por atrapar
Tu cintura al vuelo,
Y estrellar mi corazón
Contra tus ojos negros.
Lo que diera por naufragar
Para hacer de ti puerto,
vuelo de gaviotas,
paraje costero.
Lo que diera por tomar
Entre mis brazos tu cuerpo,
Para tenerte y cuidarte
Hasta el final de los tiempos.
Lo que diera por encontrar
Junto a tus ojos mis besos,
Con tus manos en mis manos,
Con el corazón abierto.
Lo que diera por iluminar
Mi rostro en tu reflejo,
Y recibir la energía
De tus labios y tu pecho.
Lo que diera por tenerte
Porque, leyendo esto,
Dijeras: ¿Sabes, Moisés?
Yo también te quiero.
Tu cintura al vuelo,
Y estrellar mi corazón
Contra tus ojos negros.
Lo que diera por naufragar
Para hacer de ti puerto,
vuelo de gaviotas,
paraje costero.
Lo que diera por tomar
Entre mis brazos tu cuerpo,
Para tenerte y cuidarte
Hasta el final de los tiempos.
Lo que diera por encontrar
Junto a tus ojos mis besos,
Con tus manos en mis manos,
Con el corazón abierto.
Lo que diera por iluminar
Mi rostro en tu reflejo,
Y recibir la energía
De tus labios y tu pecho.
Lo que diera por tenerte
Porque, leyendo esto,
Dijeras: ¿Sabes, Moisés?
Yo también te quiero.
jueves, 15 de abril de 2010
Sueño y Realidad
Anoche te vi entre mis brazos,
me dabas sonrisas y besos,
caricias que tanto he buscado,
amor teñido en silencio.
Hoy, despierto, te he visto,
tus ojos mataron mi piel.
Tus labios, que nunca consigo,
hirieron mi boca de sed.
Palabras dijimos, sencillas.
Miradas de oculto furor.
Te quiero, pasan los días,
y siempre alejados los dos.
He sentido en ti el fuego
callado, por miedo a expresar.
Al separarnos, tu cuerpo
forjaba mi soledad.
me dabas sonrisas y besos,
caricias que tanto he buscado,
amor teñido en silencio.
Hoy, despierto, te he visto,
tus ojos mataron mi piel.
Tus labios, que nunca consigo,
hirieron mi boca de sed.
Palabras dijimos, sencillas.
Miradas de oculto furor.
Te quiero, pasan los días,
y siempre alejados los dos.
He sentido en ti el fuego
callado, por miedo a expresar.
Al separarnos, tu cuerpo
forjaba mi soledad.
sábado, 23 de enero de 2010
Unos Labios
Unos labios ansío,
Unos labios espero.
Unos labios de amor
Que besen mi silencio,
Y disuelvan las brumas
Traídas por el viento.
Unos labios rosados.
Y unos ojillos negros.
Y una voz de ternura
Que se clave aquí dentro,
Y me arañe el dolor
Justo en el medio.
Unos labios tan dulces
Que tengo y no tengo.
Porque los siento míos
Y a la vez están lejos.
Porque sé que me buscan
Pero me son ajenos.
Unos labios tan suaves,
Tan breves, tan bellos.
Unos labios cariñosos
colmados de sentimientos,
Que apaguen la luz
Y sequen mis versos.
Unos labios espero.
Unos labios de amor
Que besen mi silencio,
Y disuelvan las brumas
Traídas por el viento.
Unos labios rosados.
Y unos ojillos negros.
Y una voz de ternura
Que se clave aquí dentro,
Y me arañe el dolor
Justo en el medio.
Unos labios tan dulces
Que tengo y no tengo.
Porque los siento míos
Y a la vez están lejos.
Porque sé que me buscan
Pero me son ajenos.
Unos labios tan suaves,
Tan breves, tan bellos.
Unos labios cariñosos
colmados de sentimientos,
Que apaguen la luz
Y sequen mis versos.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
¡Felicidades, Pilar!
Tú, que antes que yo
Todo lo has vivido
Y sabes que siempre
Hay esperanza
Y tienes en la piel
Trozos de sueños
Que, perversa, la vida
Rasgó en tu alma.
Tú, que bien sabes
Que las sombras
Cada momento se
Vuelven más claras
Que no hay dolor
Que dos años dure
Ni sueño que
Llegue a la mañana.
Tú, que siempre
Buscaste el futuro
Y éste te llevó
A pensar en Gambia
Supiste darme
En sólo unos días
Cariño, ternura,
Consuelo y calma.
Todo lo has vivido
Y sabes que siempre
Hay esperanza
Y tienes en la piel
Trozos de sueños
Que, perversa, la vida
Rasgó en tu alma.
Tú, que bien sabes
Que las sombras
Cada momento se
Vuelven más claras
Que no hay dolor
Que dos años dure
Ni sueño que
Llegue a la mañana.
Tú, que siempre
Buscaste el futuro
Y éste te llevó
A pensar en Gambia
Supiste darme
En sólo unos días
Cariño, ternura,
Consuelo y calma.
Etiquetas:
creación,
inquietud,
sensibilidad,
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